Aprender a reírse de uno mismo nos enseña a ser más feliz

Aprender a reírse de uno mismo nos enseña a ser más feliz
Aprender a reírse de uno mismo nos enseña a ser más feliz. (Foto: Thinkstock)

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La risa es el mejor remedio para animarse y estar contento durante el día. Aunque no lo creas te ayuda a pensar con más claridad y tener más disposición frente a cualquier obstáculo. Disminuye la tensión y refuerza el sistema inmunológico.

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Nos reímos de muchas cosas, incluso hay personas que suelen “llorar” cuando ríen demasiado, pero nadie puede negar que es algo increíble, pues ver a alguien así de feliz nos inspira y nos contagia esa misma felicidad. Sin embargo, ¿qué pasa cuando nos reímos de nosotros mismos?

Reírte de ti mismo puede ayudarte a ser más feliz, y vivir de mejor manera. Según un estudio revelado por Ursula Beermann, de la Universidad de California, y Wilibald Ruch, de la Universidad de Zurich, ser capaz de reírse de sí mismo se vincula con un mayor nivel de optimismo y, de la misma forma, un mejor estado de ánimo. Así mismo, es un rasgo de la personalidad que se conecta con la gran capacidad de enfrentar de mejor manera las situaciones difíciles que alguien que no puede reírse de sí mismo, ni de cualquier otra cosa.

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Quienes se ríen de sí mismos no toman las cosas demasiado en serio, ni se angustian cuando las cosas no resultan como lo esperaban. Saben enfrentar cada momento de la vida siempre con la mejor de las disposiciones, siempre destacando y entregando lo mejor de sí mismos. Se ríen de lo absurdo y se deleitan con todas las cosas que la vida les pueda entregar. Saben cómo disfrutar de cada momento y capturar la enseñanza que cada uno entrega.

Saben que la vida está llena de altos y bajos, de momentos felices y amargos, pero eso no la angustia ni les reprime, al contrario, les hace enfrentar todo de buena forma y tomar el control de su propia vida.

FUENTE: Upsocl