10 cosas que aprende la hija de una madre soltera

10 cosas que aprende la hija de una madre soltera
Una madre soltera te enseña a ser fuerte y valiente. (Foto: Difusión)

Síguenos en Facebook



Sasha Bronner es una joven que escribe para el portal Huffingtonpost.es y que en esta ocasión ha escrito un artículo sobre su experiencia al crecer con su madre viuda. A continuación te lo mostramos:

Cuando oigo el término madre soltera no pienso en mi madre. Ella es una viuda. Mi padre murió de cáncer de pulmón a los 44 años. Mi madre tenía 39 años, yo dos, mi hermano cinco y mis hermanastros del primer matrimonio de mi padre tenían 15 y 18 años.

Ella nos crió en una casa llena de amor, con fotos de mi padre por las paredes, sus libros de derecho en las estanterías y la música que escucharon cuando se conocieron sonando a menudo por los altavoces. Todos deseábamos haber sido criados por los dos, como un equipo.

Deseábamos que él estuviera en las gradas junto a ella, en el avión camino de nuestras graduaciones en la universidad, o simplemente sentado en la cocina después de la cena. Pero mi madre no tuvo elección. Ella tuvo que serlo todo para nosotros.

A medida que me hago mayor y veo que mis amigos empiezan a tener hijos, cada vez me doy más cuenta de todo lo que nuestra madre hizo por nosotros.

PUEDESVER:4 cosas que suelen suceder cuando un hijo no vive con su madre

1. Hacer las cosas sola es maravilloso

Mi madre adora sentarse en el sofá a leer un libro y ha ido al cine sola durante toda su vida. Yo lo intenté por primera vez cuando fui a la universidad en el extranjero y desde entonces me acostumbré a ello. A ella, al igual que a mí, le encanta estar con gente, pero también le gusta estar a solas.

2. Valora tu independencia

Ver a mi madre cuidar de nuestra familia sola me ha enseñado a valorar infinitamente mi educación, mi carrera y mi valía. No dependo de otras personas para cuidar de mí, aunque eso también lo aprecio.

3. Elige a tu pareja minuciosamente

He comprobado de primera mano lo difícil que es criar a un hijo sola. Crecí pensando en las maneras en las que tener el amor, el apoyo y los consejos de mi padre habría ayudado a mi madre. Ella no tenía ningún aliado en casa. Éramos niños traviesos. Yo quiero formar una familia con alguien que me ayude y me ame.

4. Las cosas malas también pueden pasar a las buenas personas

Crecimos en una familia que hablaba mucho de nuestro padre. Mi madre contó tantas historias sobre nuestro padre que sabíamos cuáles eran sus mejores y peores cualidades. Yo sabía qué discos le gustaban (Paul Simon) y qué bebida alcohólica pedía (un coctel Ruso Blanco). Él era joven cuando murió, crecimos teniendo siempre muy presente que la vida puede cambiar en cualquier momento y de manera inesperada.

PUEDESLEER:9 cosas que aprendí desde la muerte de mi mamá

5. Vive la vida al máximo

La lección más importante que mi madre nos enseñó es vivir una vida plena y apasionante. No espero a que las cosas pasen con el tiempo. Ella nos anima a ser apasionados, a amar profundamente y a disfrutar de cada día, como nuestro padre hizo.

6. Pon las fotografías a buen recaudo

Mi fotografía preferida de mi padre es una en la que me está enseñando a construir un castillo de arena y yo parezco totalmente desconcertada. Mi padre llevaba las gafas para leer y una camiseta en la que ponía “Cállate y baila”.

7. Crea siempre nuevos recuerdos

La ausencia de mi padre siempre marcará a nuestra familia. Pero mi madre ama la vida. Ella aboga por conocer gente nueva, ver nuevos países, probar cosas nuevas y siempre crecer como personas. Me fui muy lejos cuando fui a la universidad, e incluso más lejos cuando me fui a estudiar al extranjero. He viajado a muchos países y siempre he vuelto con nuevos recuerdos y, por supuesto, nuevas fotos.

8. Las mujeres somos tan competentes como los hombres

Pero eso no quiere decir que no puedas tener el número de un gasfitero, pintor o un electricista.

9. Tu familia es tu mayor apoyo

Cuando era muy joven, pensaba que mi madre dejaba de existir cuando no estábamos con ella, pero los fines de semana que nos quedábamos con nuestros abuelos probablemente fueran descansos que ella necesitaba y agradecía. Nuestros abuelos nos dieron un segundo hogar en el que nos sentíamos queridos, completos y sentíamos que nos apoyaban.

10. Tus hermanos son tus mejores aliados

Mi madre no vivirá siempre, pero ella dice que siempre tendré un vínculo fuerte con mis hermanos. Si alguna vez existe la posibilidad de que mi hermano y yo hagamos algo divertido juntos, ella nos anima a que vayamos nosotros dos solos. Lo hace por la familia, para que nuestro vínculo de hermanos siga siendo fuerte.



Ver comentarios (...)

Más en Mamá

Lo más visto

Ir a portada