La normatividad del , que se realizará en 17 de marzo, genera resultados radicalmente opuestos: pueden remover Susana Villarán y sus 39 regidores, pero también todos podrían permanecer en sus cargos.

Si bien los 40 funcionarios aparecerán en la cédula, la votación es individual: los ciudadanos podrán marcar hasta 40 casilleros. Para que alguien sea removido de su cargo se necesita el 50% más uno de los votos válidos, que se contabilizan por cada una de estas autoridades, informó .

¿Cuáles son los escenarios posibles? Nadie será revocado si no se llega a la mitad más uno de los votos válidos o si no asistieron a la elección, por lo menos, la mitad de votantes hábiles en el patrón. En Lima, el promedio de asistencia a procesos electorales de 90%, por lo que esta figura parece improbable.

Si solo se renueva a la alcaldesa Susana Villarán, el teniente alcalde Eduardo Zegarra ocupará su cargo y su puesto de regidor será cubierto por el primer suplente de Fuerza Social (FS).

Si son removidas de su cargo 13 o menos autoridades ediles, no habrá nuevas elecciones. Los revocados serán reemplazados por sus accesitarios hasta que culmine su período, el 31 de diciembre de 2014.

Si son revocados 14 o más miembros de la comuna, habrá un nuevo proceso para escoger a los sustitutos de los removidos de su cargo. Estos serán reemplazados por sus suplentes hasta que se realicen los nuevos comicios.

Este escenario es peligroso para Fuerza Social, pues podría perder la mayoría en el Concejo y no podrá participar en las nuevas elecciones debido a que no tiene inscripción vigente ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Solo si los 40 miembros de la comuna son removidos, asumirá la alcaldía Fidel Ríos Alarcón.