Por primera vez un militar fue sentenciado en México por desaparición forzada, crimen que solo ha merecido otras seis sentencias en el país a pesar de las más de 300 investigaciones.

El subteniente de infantería del Ejército Danny Hernández Sánchez recibió 31 años y tres meses de prisión por orden de un juzgado federal del Estado de Nuevo León. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha cuestionado la tenue tipificación del delito en el marco de la justicia .

“Está plenamente acreditado que la víctima fue privada ilegalmente de su libertad por parte del hoy sentenciado el 20 de mayo de 2012, en el municipio de Los Herreras, Nuevo León, y hasta el día de hoy continúa desaparecida”, observa la sentencia del Consejo de la Judicatura Federal.

Para que se concurra en desaparición forzada hace falta la participación de un funcionario público. En junio, el Congreso de México aprobó un decreto que tipifica el delito, propuesta que ya había sido respaldada por 19 Parlamentos de los 31 Estados.

Los militares ingresaron a la lucha contra el narcotráfico en la gestión de Felipe Calderón, entre 2006 y 2012. La anteriores condenas por desaparación forzadas correspondían a funcionarios civiles.