El congresista sabía que el verdadero ocupante de su casa en Huanchaco era el mexicano Rodrigo Torres, presunto dueño de las incautadas en el balneario trujillano, según declaró a la Policía Lucía Villaviencio, la mujer que alquiló el inmueble.

De acuerdo a la revista , Villavicencio aseguró que León conocía que “el contrato era simulado”. El legislador cobraba US$1.200 al mes por arrendar su propiedad, ubicada en la zona más exclusiva de la playa.

El testimonio de Villavicencio es contrario al de el parlamentario, quien ha afirmado y reiterado que desconocía que el mexicano, alias ‘Lic’, era quien pagaba el alquiler y que la mujer con la que firmó se dedicaba a la limpieza del inmueble.

“Alquilé mi casa de Huanchaco a una mujer y esta mujer ha acogido presumiblemente gente que está metida en este tipo de negocios (el narcotráfico). Es ella la que está vinculada a estos delitos”, se defendió León, quien reconoció que se reunió en persona con ‘Lic’ para pedirle que desocupen la vivienda.

Villavicencio, quien se ocupaba de limpiar la casa, contó que Santiago Olea Bernales, brazo derecho y administrador de los bienes de León en Huanchaco, fue quien la contactó con el ahora prófugo mexicano. Olea tiene una condena de 15 años de cárcel por robo agravado, pero se encuentra en libertad.

Al respecto, el dirigente de Perú Posible Juan Sheput, , recalcó su advertencia de que la agrupación “tendrá que asumir costos” por el escándalo.