La procuradora antidrogas Sonia Medina no fue notificada del interrogatorio del Ministerio Público al congresista por haberle alquilado su casa de Huanchaco al narcotraficante mexicano Rodrigo Torres.

A pesar de que Medina solicitó participar en la diligencia, el miércoles 17 recibió una llamada en la que le advirtieron que el legislador de Perú Posible iba a declarar ante los representantes de la fiscalía en su despacho. ¿Olvido u omisión intencional?

La procuradora alcanzó a llegar a la cita, en la que el fiscal contra el crimen organizado Manuel Castro Sánchez solo formuló tres preguntas al parlamentario, según un reportaje de la . Por su parte, Medina planteó 47 interrogantes a León en una sesión de seis horas de duración.

En calidad de testigo por su relación con el capo, apodado ‘Lic’ y dueño de las 7,5 toneladas de cocaína incautadas en Trujillo semanas atrás, León aceptó que alquiló su residencia a la encargada de limpieza Lucía Villavicencio, con conocimiento de que iba a ocupar la vivienda con su “empleador mexicano”.

De acuerdo a fuentes policiales citadas por el semanario, el fiscal Castro Sánchez no ha programado diligencias claves para resolver el caso desde que asumió la investigación a inicios de septiembre. Recién varios días después incluyó a León como testigo, y de la confrontación de declaraciones dependerá si este pasa a investigado.

Villavicencio aseguró, en su primera declaración a la fiscalía, a la que tampoco fue citada Medina, que León conocía que “el contrato era simulado”. El congresista cobraba US$1.200 al mes por arrendar su propiedad, ubicada en la zona más exclusiva del balneario trujillano.