Cerca de 6.000 unidades de transporte público de 20 o más años de antigüedad en Lima, entre buses, coasters y combis, serán convertidas en chatarra este año. El objetivo de reducir el parque automotor es disminuir la contaminación, señaló hoy .

El presidente de la empresa, Gustavo Guerra García, precisó que en 2013 fueron chatarreadas unas 1.700 unidades. La meta es reducir a la mitad en los próximos años la cantidad de estos vehículos.

Para este año, la Municipalidad de Lima recibirá una transferencia de US$11 millones por parte de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico para avanzar con 1.900 vehículos adicionales en este proceso.

“Entre la transferencia de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico, los recursos financiados por el municipio y el compromiso de los consorcios privados que se adjudicaron la concesión de los corredores podremos chatarrear este año cerca de 6.000 unidades de transporte público”, refirió.

Guerra García resaltó que los consorcios ganadores del proceso de licitación de los corredores viales se comprometieron a chatarrear con sus propios recursos unos 3.700 vehículos.

Lima cuenta con más de 30 mil unidades de transporte público con 20 o más años de antigüedad y se espera reducir esa cifra a la mitad en los próximos años.

El bono que se entrega a cada transportista que chatarrea su unidad asciende a US$7.000 como máximo. Del total de beneficiados con el bono del chatarreo, más del 90% se dedicará a negocios ajenos al transporte urbano y solo algunos continuarán en el servicio.