Dilma Rousseff asumió hoy su segundo mandato y prometió luchar contra la corrupción en las empresas estatales de Brasil, una sombra de su primera gestión como presidenta.

La , del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), también resaltó, en su discurso de investidura, que tomará medidas para reactivar el crecimiento económico sin afectar los programas sociales del .

“Vamos a investigar con rigor todo lo malo que ocurrió (en Petrobras) y fortalecerla cada vez más. Vamos principalmente a crear mecanismos que eviten que hechos como estos vuelvan a ocurrir”, manifestó la mandataria tras jurar ante el Congreso.

El escándalo de malos manejos en Petrobras ha llevado a 39 funcionarios a un proceso judicial, y las investigaciones apunta a la complicidad de políticos aliados al Gobierno. La Policía calcula que la red de corrupción movió US$4.000 millones en los últimos 10 años.

“Tenemos que saber investigar y saber castigar sin debilitar a Petrobras, ni disminuir su importancia para el presente y para el futuro. No podemos permitir que Petrobras sea blanco de un cerco especulativo de intereses”, añadió.

Rousseff, de 67 años, gobernará por otros cuatro años. A la ceremonia asistieron los presidentes de Venezuela y Chile, Nicolás Maduro y Michelle Bachelet, así como los vicepresidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y de China, Li Yuanchao.