El CSKA , farolillo rojo del grupo B, peleó en todo momento por la victoria, y creyó más que el Inter en ella, quizás porque para el conjunto italiano el encuentro era más un trámite molesto que tenía que quitarse de en medio cuanto antes.

El CSKA achicando, con un fútbol perseverante, de hormiguita, fue encontrando huecos en la desganada zaga interista hasta adelantarse en el marcador por mediación del marfileño Seydou Doumbia, un portento físico que lograba su quinto gol en cinco partidos europeos este año.

El Inter se encomendó demasiado a las individualidades de su plantel, lleno de nombres de relumbrón pero demasiado poco fiable en los últimos tiempos, como demuestra su errático paso por la competición nacional, en la que no consigue ni despegar ni hacerse con la identidad que anhela su entrenador Claudio Ranieri.

Aún así, logró empatar sesenta segundos después del primer gol del CSKA en una jugada iniciada tras un saque de esquina y que remató, sin oposición, el centrocampista argentino Esteban Cambiasso.

Cuando parecía que el partido ya estaba visto para sentencia, y se iba a morir sin grandes titulares, una nueva jugada colectiva del CSKA que remató el defensa Vasili Berezutski hizo plena justicia a lo vivido en el terreno de juego y premió las dosis de esfuerzo desplegadas por cada uno de los contendientes.

Inter de Milan: Castellazzi; Nagatomo, Ranocchia, Samuel, Chivu (Zárate, min.47); Faraoni, Zanetti, Cambiasso, Obi (R. Álvarez, min.76); Coutinho (Caldirola, min.47); Milito

CSKA Moscú: Gabulov; Nababkin, V. Berezutsky, Ignasevich, A. Berezutsky; Oliseh (Cauna, min.77), Semberas (Aldonin, min.77), Mamaev, Dzagoev; Vagner Love, Doumbia (Shennikov, min.90+).

Goles: 0-1, min. 49: Seydou Doumbia; 1-1, min. 50: Esteban Cambiasso; 1-2, min. 86: Vasili Berezutski

Árbitro: Fernández Borbalán (ESP). Mostró cartulina amarilla a Semberas (min. 21) y Mamaev (min. 63) por parte visitante y a Caldirola (min. 64) por parte local.

Incidencias: Partido correspondiente a la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones disputado en el estadio Giuseppe Meazza de Milán.

EFE