Bastó que el árbitro Georges Buckley diera por finalizado el partido entre Alianza Atlético y Universitario , en el Miguel Grau de Piura, para que decenas de hinchas treparan fácilmente el alambrado de las tribunas populares e ingresaran al terreno de juego sin mayores problemas.

Aunque los aficionados entraron a la cancha para saludar a los jugadores y no para hacer desmanes, llama la atención que hayan podido ingresar tan fácilmente a la cancha sin que nadie se los impidiera.

Nos preguntamos: ¿Estas eran las medidas de seguridad de las que tanto se habló para evitar actos de violencia en el fútbol?