No era lo que esperaban. Los jugadores de se retiraron del estadio de Matute con la bronca en la cara tras la suspensión del clásico del fútbol peruano ante , cuando el marcador señalaba 1-1.

La bronca era evidente. En el mejor momento del partido, cuando Alianza Lima ya había logrado empatarlo y estaba totalmente encima del rival, unos desadaptados en la tribuna sur de Matute detonaron una bombarda, cuando claramente se había anunciado que el juez suspendería el partido si ello sucedía.

En lugar de beneficiar a su equipo, estos sujetos solo lo perjudicaron y ahora el estadio podría recibir una dura sanción.

Al conocer que el clásico se reanudaría el sábado a las 11 de la mañana en Matute y a puertas cerradas, los jugadores procedieron a retirarse a su hotel de concentración, muy molestos.

La jefa de prensa aliancista dijo que como el partido no había terminado, los jugadores no iban a soltar declaraciones.