Debido a la , los niños no están acudiendo a clases presenciales y muchos padres tampoco llevan a sus hijos a sus controles, por lo que no es posible saber si los menores se están desarrollando adecuadamente y tomar medidas al respecto.

Anteriormente, la mayoría de los problemas de crecimiento se detectaban fácilmente cuando se observaba a los otros compañeros del salón. Sin embargo, debido al cierre de las escuelas y a la suspensión de las clases presenciales, esto no es posible. Además, se ha generado una reducción de la actividad física y un aumento del sedentarismo en los niños, lo que repercute negativamente en su estado de salud, principalmente, por el exceso de peso que registra y limita su progreso adecuado”, señaló el Dr. Carlos del Águila, médico endocrinólogo pediatra del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) durante el evento “Alteración del crecimiento en niños ¿otra consecuencia de la pandemia?”.

Ene se sentido, el especialista comentó que es importante que los progenitores lleven a sus hijos a su control anual. Actualmente, muchos hospitales también están atendiendo de forma virtual.

Es importante saber que el crecimiento anual desde los cinco años, pueden crecer a 5 cm por año. y, a partir de la pubertad, se registran los conocidos estirones que, en los varones, corresponden a un aumento de entre 10 a 12 cm. por año; mientras que, en las mujeres, de 8 a 10 cm”, agregó el especialista.

Por otro lado, la Dra. Paola Pinto, miembro de la Sociedad Latinoamericana de Endocrinología Pediátrica, indicó que durante la crisis sanitaria se están encontrando alteraciones a nivel de la salud física y mental como el poco crecimiento, el aumento de la obesidad, problemas posturales al estar constantemente sentados y problemas visuales por el uso continuo de las pantallas.

A raíz del miedo de asistir a los hospitales a causa de la emergencia sanitaria, los padres han reducido los controles médicos regulares, lo que retrasa la identificación de estos problemas y genera consecuencias, cuyas soluciones en adolescentes pueden ser complicadas o inexistentes. Por ello, es fundamental que los padres mantengan los chequeos médicos, y que, ante un eventual retorno a clases, adapten nuevamente a los niños a sus horarios prepandemia”, finalizó la especialista.