5 platillos de la gastronomía arequipeña que encantan paladares

	Ocopa arequipeña. (Foto: El Rocoto)

Ocopa arequipeña. (Foto: El Rocoto)

Síguenos en Facebook



Redacción Peru.com16.08.2019 / 16:35 PM

La comida peruana es muy conocida alrededor del mundo. El cebiche, arroz con pollo, lomo saltado, papa a la huancaína, arroz chaufa (plato fusión), entre otras delicias que encantan el paladar de personas en diversas partes del mundo.

Sin embargo, esos no son los únicos platillos que existen, ya que en el Perú también tiene a la gastronomía por regiones. De hecho, en un reportaje de CNN en español, la arequipeña fue catalogada entre las mejores de Sudamérica.

En esta ocasión te contaremos sobre cinco platillos de la ‘Ciudad Blanca’ que encantan con su sabor y también esconden historias muy curiosas.

1. Ocopa Arequipeña

Esta delicia se suele disfrutar como entrada, pero antiguamente se comía en días festivos. Historiadores dicen que su nombre probablemente proviene de la época del imperio incaico, etapa en la que los chasquis para su recorrido solían llevar una bolsa a la que llamaban con ese nombre y dentro suyo colocaban ajíes, hierbas y maníes molidos.

2. Escribano

Este potaje nació con el fin de que los jueces, escribanos y abogados tuvieron algo que disfrutar mientras esperaban por el almuerzo. Y es que como solían llegar tarde a la hora de la comida, las cocineras debían de elaborarlo nuevamente.

3. Chupe de camarones

Es una sopa muy popular en Arequipa y que cada vez se vuelve más conocida alrededor del mundo. Su protagonista suele ser atrapado en los ríos del país, especialmente en Ocoña y Majes.

4. Solterito de queso

También llamado solterito arequipeño, es una entrada fría muy popular que cuenta con un día especial. Este es el segundo domingo de febrero y esto se debe a que durante ese mes se llevan a cabo las festividades de la ‘Virgen de la Candelaria’ de Cayma y Characato, y el platillo es muy consumido.

5. Rocoto relleno

Existen varias historias sobre el inicio de este emblemático plato, pero la más popular es la del escritor Carlos Herrera, quien en uno de sus cuentos señala que el responsable es Manuel Masías, un cocinero arequipeño (1728 – 1805) que de acuerdo con la historia tuvo que bajar hasta el mismo infierno para recuperar el alma de su hija Delphine.

Para conseguirlo, él hace un trato con Lucifer que consistía en realizar una cena que lo llene. El chef la hizo e incluyó entre los potajes al rocoto relleno.