Un documento firmado por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos indica que el hombre de 78 años que pilotaba el avión en que murió la cantante mexicana Jenni Rivera no estaba autorizado para volar de noche ni para llevar pasajeros.

Según el documento, citado por el diario Reforma, el piloto Miguel Pérez Soto, que iba a cumplir 79 años en enero, tenía una licencia del tipo VFR Only (Visual Flight Rules), que le permitía operar sólo en el día, no por instrumentos. Además, su certificado de vuelo no era válido para el transporte de personas.

La cantante de 43 años perdió la vida el domingo, junto con cuatro personas de su equipo, el piloto y el copiloto, cuando el Learjet 25 se estrelló en un área serrana, poco después del despegue, pasadas las tres de la madrugada.

La cantante había ofrecido un concierto en la ciudad de Monterrey, unos 900 kilómetros al norte de Ciudad de México, y se dirigía hacia el aeropuerto de Toluca, situado cerca de la capital mexicana.

Según las autoridades mexicanas, el piloto y el copiloto contaban con licencias válidas, pero el documento publicado por “Reforma” en su edición online señala una serie de limitantes que no habilitaban al capitán para ese tipo de vuelo.

El ministro de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, afirmó que el avión se desplomó de 28 mil pies de altura, prácticamente en picada y a una velocidad superior a los 1.000 kilómetros por hora.

Las causas de la catástrofe están bajo investigación. El avión quedó completamente destruido y los peritajes podrían durar hasta un año.