Desde Europa hasta Asia pasando por América. Actualmente, es difícil encontrar a alguien que no haya oído hablar de los espíritus.

Sin embargo, según una encuesta realizada por la empresa Harris, las creencias en lo paranormal están resurgiendo de nuevo en el mundo.

Así lo dicen los datos, pues un 42% de la población encuestada en Estados Unidos sigue creyendo en fantasmas. Lo mismo sucede en Gran Bretaña, donde esta cifra aumenta hasta el 52%, según afirma la versión digital de la revista The Atlantic, que recoge el diario ABC.es.

Con todo, la creencia en los fantasmas y la forma de interactuar con ellos varía radicalmente dependiendo del continente y la región a la que se acuda.

Así pues, en gran parte de Asia la creencia en los espectros está muy extendida, aunque allí no son vistos como crueles espíritus transparentes con «sábanas» que vienen del más allá para dar sustos, sino como seres que, al igual las personas, pueden enfadarse si se les provoca o apaciguados con rituales.

¿Por qué se cree en fantasmas?

A nivel mundial, los datos también afirman no solo que la población cree en los espectros, sino que un alto porcentaje de la sociedad dice haber visto alguna vez uno.

En un estudio publicado en 2011, el 28,5% de los universitarios encuestados dijeron haber tenido una experiencia paranormal. Lo mismo sucedió en 2006, año en que el 20% de los encuestados informaron de que habían tenido contacto con un espíritu en algún momento de sus vidas.

Pero ¿Por qué creemos en fantasmas? Según los expertos, existen varias causas. En primer lugar, y según afirma un estudio realizado en 2002, las personas que creen en lo paranormal tienden a interpretar que, aquellos ruidos que no conocen, son realizados por espíritus.

No sucede lo mismo con los más escépticos. “Lo que sucede es que la gente trata de dar sentido a algo que, para ellos, parece inexplicable”, explica Christopher French, profesor de psicología de la Universidad de Londres.

Fenómenos como la “parálisis del sueño” (un trastorno que provoca que el sujeto se despierte bruscamente en mitad de la noche durante dos o tres minutos teniendo plena consciencia de ello, pero manteniéndose paralizado) pueden generar también pequeñas alucinaciones que hacen que el cerebro confunda las siluetas cercanas de los objetos con espíritus.

Los estudios han demostrado que entre 30% y el 40% de las personas que padecen esta dolencia han sufrido delirios tanto a nivel visual como auditivo.

¿Pareidolia y los fantasmas?

Por otro lado, varios investigadores anglosajones sostienen que la pareidolia podría ser otra causa para explicar la creencia en los fantasmas.

Este fenómeno psicológico, concretamente, lleva a las personas a conferir una identidad reconocible a cualquier forma de la naturaleza. Varios estudios han señalado que aquellas personas con más tendencia a humanizar estas siluetas (ver caras de personas en imágenes sin forma) también tienden a creer en lo paranormal.

Finalmente, la lucha contra la mortalidad también tiene cabida en estas teorías. “A la gran mayoría de nosotros no nos gusta la idea de nuestra propia mortalidad. A pesar de que la idea de que los fantasmas y los espíritus existen da miedo, en un contexto más amplio, es una evidencia de la supervivencia del alma”, finalizó French.