Los símbolos nacionales o símbolos patrios se formulan a partir de representaciones visuales o verbales que pretenden difundir los valores de la historia o de los personajes célebres del país.

LA BANDERA

Es el máximo símbolo de la Patria. Identifica al Perú y lo distingue del resto de los demás países. Refleja en sus colores y pliegues nuestra alma colectiva, por eso se le debe respeto y veneración. La Constitución señala que los símbolos de la Patria son: la bandera, de tres franjas verticales con los colores rojo, blanco y rojo, además del Escudo y el Himno nacional.

El 25 de febrero de 1825, un decreto de Bolívar determinó las características de nuestra bandera, que se mantienen hasta la actualidad. Es la misma que acompaña a nuestros ejércitos en los campos de batalla, con su color rojo que se ha hecho más intenso con la sangre de miles de héroes que dieron su vida defendiéndola, para que el Perú sea cada vez más desarrollado y libre.

El ESCUDO

Es el símbolo de la soberanía del Estado peruano. Tiene gran fuerza expresiva y belleza, además es emblema representativo de nuestro país. Al igual que la bandera, se estableció definitivamente el 25 de febrero de 1825, en ley promulgada por Simón Bolívar. El Escudo nacional está dividido en tres partes: en el costado superior izquierdo figura la vicuña sobre un fondo azul celeste.

En el lado superior derecho y con fondo blanco está el árbol de la quina; y debajo de las dos anteriores y con fondo rojo, una cornucopia derramando monedas. Con estas tres figuras se representan las riquezas que posee el Perú en los tres reinos naturales: animal, vegetal y mineral.

EL HIMNO NACIONAL

Emblema y símbolo sonoro de la Patria, es una composición poética y musical que perenniza la gesta libertaria del Perú (1821). Don José de San Martín convocó a concurso para establecer la letra de lo que sería el Himno Nacional o Marcha Nacional del Perú.

Entre seis canciones presentadas, fue escogida la de don José de la Torre Ugarte (letra) y don José Bernardo Alcedo (música). La Ley del 15 de abril de 1822 la reconoció como Himno Nacional del Perú, y consta de seis estrofas.

Algunos historiadores han afirmado que la letra de nuestro himno ha sufrido cambios, y que lo que se entona en la actualidad difiere mucho de la letra original escrita por De la Torre Ugarte.

Sin embargo, es indiscutible que este símbolo patrio es una joya histórica, por lo tanto debe conservar la integridad y el carácter que le imprimieron sus autores y el propio pueblo peruano, recogiendo el mensaje de los fundadores de la República.

Nuestro Himno Nacional está considerado, junto con la “Marsellesa” (himno francés) uno de los himnos nacionales más hermosos del mundo.

Letra del Himno Nacional

Letra: José de La Torre Ugarte

Musica: José Bernardo Alcedo

Restauración y Armonización de la Música: Claudio Rebagliatti

CORO

Somos libres, seamoslo siempre,

y antes niegue sus luces el sol,

que faltamos al voto solemne

que la Patria al eterno elevó.

ESTROFAS

Largo tiempo el peruano oprimido

la ominosa cadena arrastró;

condenado a una cruel servidumbre

largo tiempo el silencio gimió.

Mas apenas el grito sagrado

Libertad en sus costas se oyó,

la indolencia de esclavo sacude,

la humillada cerviz levantó

Ya el estruendo de broncas cadenas

que escuchamos tres siglos de horror,

de los libres al grito sagrado

que oyó atónito el mundo, cesó.

Por doquier San Martín inflamado,

libertad, libertad, pronunció,

y meciendo su base los Andes

la anunciaron, también, a una voz.

Con su influjo los pueblos despiertan

y cual rayo corrió la opinión;

desde el istmo a las tierras del fuego

desde el fuego a la helada región.

Todos juran romper el enlace

que natura a ambos negó,

y quebrar ese cetro que España,

reclinaba orgullosa en los dos.

Lima cumple ese voto solemne,

y severa, su enojo mostró,

al tirano impotente lazando,

que intentaba alargar su opresión.

A su esfuerzo saltaron los grillos

y los surcos que en si reparó,

le atizaron el odio y venganza

que heredara de su inca y señor.

Compatriotas, no más ver la esclava

si humillada tres siglos gimió,

para siempre jurémosla libre

manteniendo su propio esplendor.

Nuestros brazos, hasta hoy desarmados

están siempre cebando el cañón,

que algún día las playas de Iberia,

sentirán de su estruendo el terror.

En su cima los Andes sostengan,

la bandera o pendón Bicolor,

que los siglos anuncie el esfuerzo

que ser libres, por siempre nos dió.

A su sombra vivamos tranquilos,

y al nacer por sus cumbres el sol,

renovemos el gran juramento

que rendimos al Dios de Jacob.