Ariel Bracamonte dijo que teme por su vida y que se irá del Perú cuando culmine el juicio contra su hermana Eva Bracamonte y Liliana Castro por el caso de la muerte de su madre Myriam Fefer.

“Así como pudo haber matado a su madre, también puede matarme a mí. Además, qué hago quedándome en un país en el que está un sicario al que yo he traído extraditado desde Argentina”, manifestó al diario Perú.21.

Añadió que hubiera preferido que lo maten junto con su madre, la empresaria Myriam Fefer, y que no se benefició con el crimen. Por el contrario, afirmó que lo perdió todo.

Señaló, además, que Eva no quiere que se esclarezca la verdad y que hasta permite que se ensucie el honor de su progenitora, al dejar que su abogado pida que se investigue si la víctima tenía vínculos con el narcotráfico.

Respecto a Liliana, refirió que esta nunca quiso colaborar con la justicia. Por otro lado, indicó: “No odio a mi hermana, es impotencia, temor, sufrimiento. Solo busco justicia. De una u otra forma los culpables van a pagar”.

En tanto, sobre el sicario Alejandro Trujillo Ospina, expresó que el día en que declaró en el juicio “quería saltar y ahorcarlo. Quise verlo morir como mató a mi madre, pero me contuve porque, de lo contrario, no encontraría justicia y el crimen quedaría impune”.