Las autoridades descartaron este jueves que el incidente con disparos que tuvo lugar en las inmediaciones del Capitolio en Washington, sede del Congreso de EEUU, tenga conexión con el terrorismo y aseguraron que se trató de un hecho “aislado”.

“No tenemos evidencia de que esto sea terrorismo u otra cosa diferente a un incidente aislado”, explicó en una conferencia de prensa el jefe de la Policía del Capitolio, Kim Dine.

De acuerdo con las primeras informaciones, el incidente comenzó en la avenida situada frente a la Casa Blanca e implicó a una mujer que iba en un vehículo.

Al parecer la mujer intentó traspasar una barrera de seguridad de la Casa Blanca y a raíz de ello comenzó una persecución por parte del Servicio Secreto, el cuerpo encargado de la seguridad del presidente, que terminó en las inmediaciones del Capitolio, donde ocurrieron los disparos.

Un residente de la zona dijo a Efe que vio cómo varios agentes de policía rodeaban un coche negro que se estrelló contra la zona de control de acceso al Capitolio.

Según relató, aparecieron policías “por todos lados”, enseñando las armas, y rodearon el vehículo y sacaron de él a un niño.

Dine sí confirmó a los periodistas que había un menor en el vehículo, pero no quiso dar información sobre el estado de la sospechosa, que está en custodia.

La cadena ABC indicó que la sospechosa fue abatida por las autoridades y murió en la escena, mientras que otros medios aseguran que está herida.

Durante la persecución hasta el Capitolio el vehículo de la sospechosa causó heridas a un agente de policía, de acuerdo con Dine.

Fuente: EFE