Ollanta Humala: ¿Cuáles son sus principales aciertos y errores?

Ollanta Humala: ¿Cuáles son sus principales aciertos y errores?
Juan de la Puente y su análisis sobre el gobierno de Ollanta Humala. (Foto: Peru.com)

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El abogado y el politólogo Juan de la Puente, en conversación con Peru.com, brindó un balance del gobierno de Ollanta Humala. Al respecto, destacó que la actual gestión ha representado y valorado el continuismo de los programas sociales. En ese sentido, resaltó los programas Pensión 65 y Qali Warma.

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Por otro lado, De la Puente consideró que son cinco los casos que han dañado la imagen del gobierno del mandatario peruano, debido a los indicios de corrupción presentes en este: el de Áncash, el de Rodolfo Orellana, el de Nadine Heredia, el de Martín Belaunde Lossio, el de Óscar López Meneses.

¿Cuáles serían los aciertos o los principales logros en el gobierno de Ollanta Humala?

Los mismos sondeos señalan que la opinión pública valora mucho la política social del gobierno. Yo creo que Ollanta Humala ha fundado una cuarta generación de política sobre programas sociales, respetando lo que encontró de Alan García, que a su vez también respetó varios de los que encontró en el gobierno de Alejandro Toledo, que a su vez, incluso respeto varios de los que encontró de Alberto Fujimori.

Yo diría que en este tema de político social, en estos quince años ha habido mucho de continuidad. Entonces el presidente Ollanta Humala ha respetado el programa Juntos, el SIS. Y creo que tiene méritos muy importantes en la creación de Pensión 65, que a pesar de que su nombre directamente no lo señale, en el fondo es un germen de una pensión no contributiva.

Lo segundo es la creación de Qali Warma que es la universalización de programa de alimentación escolar. Si es que hay un programa en la línea de universalización de derechos que debiera ser continuado en adelante sería Qali Warma. Ha creado otros más que son Cuna Más, Beca 18 que son interesantes. Pero creo que en los dos primeros yo me quedaría como parte del saldo positivo del gobierno.

Destaca entonces usted los programas sociales en el Gobierno, ¿qué otros aspectos más a resaltar?

La reforma educativa me parece una política interesante. En eso hay continuidad, porque en realidad a pesar de que el gobierno rehízo gran parte de lo que se hizo en el gobierno del presidente García, donde comenzó este asunto de la meritocracia y evaluación docente. A pesar de eso, los elementos planteados de esta reforma anterior continúan. De modo que en esa parte también, ya no como política social, sino como política pública, me parece a mí una cosa muy interesante.

¿Cuáles serían los desaciertos en el gobierno de Ollanta Humala?

Yo no llamaría desacierto. Sino lo que yo diría es que no se puede evitar señalar en el balance del gobierno de Ollanta Humala el giro. Es evidente que él fue escogido por un programa de cambio que en estos cuatro años se ha ejecutado. Allí se ha producido un giro que algunos señalan incluso que es de 180 grados. Allí podríamos tener un análisis crítico, muy serio respecto de Humala. Yo hincaría ahí la principal crítica.

En materia de seguridad ciudadana, ¿se ha avanzado poco, mucho en estos últimos años?

Lo que pasa es que sería injusto decir que con Ollanta Humala se inicia una crisis de seguridad ciudadana. Nosotros arrastramos una crisis de inseguridad, la cual podría tener unos diez años. Es una crisis creciente, gradual. Se ha agudizado durante el gobierno con Alejandro Toledo y Alan García.

Podríamos cuestionar el hecho de que no se han hecho grandes cosas en materia de seguridad ciudadana. Pero también podríamos mencionar unos temas positivos. El primero es la puesta en vigor del Nuevo Código Procesal Penal y en segundo lugar la aprobación de esta ley contra el crimen organizado, otra norma referida al lavado de activos.

Entonces, en materia legal el gobierno ha hecho cosas interesantes y en una de las gestiones de interior que es la del ministro Wilfredo Pedraza creo que se ha tenido mejor criterio para enfocar el asunto de seguridad ciudadana.

¿Considera que hay indicios de corrupción por los cuales acusar al gobierno de Ollanta Humala?

Yo lo que creo es que en estos años hemos asistido a un estallido de la corrupción. Y a un descubrir de un fenómeno vasto, muy generalizado, que antes se creía que era de algunos sectores de la sociedad. Los sucesos alrededor del gobierno regional de Áncash y lo que se ha denunciado posteriormente grafican un estallido que ponen ante nuestros ojos la dimensión de un problema gravísimo.

En ese contexto yo situaría las denuncias contra Nadine Heredia, Belaunde Lossio, pero sería injusto señalar que es lo único que hay porque arrastramos problemas de corrupción en la mayoría de gobiernos regionales, una buena cantidad de gobiernos locales. Nosotros hemos salido de un proceso corrupto de los ocho años de Alberto Fujimori.

Hay un expresidente Alejandro Toledo que está siendo investigado por la fiscalía por asuntos de corrupción. Y otro presidente Alan García que tiene un informe de la Megacomisión, que si bien es cierto que está cuestionado en el Poder Judicial por un juez que vigila el debido proceso, es evidente que estamos hablando de un programa grande, ubicado en el tiempo y la dimensión y sería una actitud reduccionista situar este asunto solo en el contexto de este gobierno.

Entonces, ¿cuáles serían los casos en el contexto de este gobierno que sí podrían calificarse como presuntos actos de corrupción o tuvieran indicios?

El primer caso es el caso Áncash porque además evidencia la corrupción del Poder Judicial, del Ministerio Público, redes que llegan hasta el Congreso, los medios de comunicación (porque hay periodistas que han sido comprados). En segundo lugar tenemos el expediente Rodolfo Orellana, el cual también nace en el período anterior, pero que en este período se agudiza y finalmente esta red es detenida y desarticulada.

Tenemos luego el expediente Martín Belaunde Lossio que creo que todavía es un expediente que no ha sido desentrañado en toda su dimensión. Y lo que tenemos en las últimas semanas es que desde ese expediente ha salido el otro expediente Nadine Heredia. No me queda duda que en el siguiente período va a seguir siendo investigado estos expedientes.

Yo diría que esos son los cuatro expedientes que corresponden a este gobierno. Aunque dos de ellos, el de Áncash y el de Orellana, quizá no le pueden ser achacados directamente al gobierno de Ollanta Humala.

¿Cómo aprecia el desenvolvimiento de la primera dama a raíz de la investigación de la comisión Belaunde? ¿Por qué considera que se animó a hablar en esta ocasión?

Aquí tanto la oposición como el gobierno tiene el asunto Heredia evidentemente en estrategia. No podemos decir que solo la primera dama tiene una estrategia y la oposición no la tiene. A mí me parece que está defendiéndose bien. Lo que yo veo en realidad es que el papel del presidente de la República no puede ser de una defensa personal de la primera dama, porque él tiene que recuperar su condición de jefe de Estado y de personificación de la nación, tal como dice la Constitución.

Y dejar los argumentos jurídicos y políticos en otras manos. Los jurídicos en manos de los abogados y los políticos en manos del Partido Nacionalista y la bancada. Por lo demás, a mí me parece que la primera dama está ejerciendo su derecho a defenderse.

¿Considera que sí existen indicios suficientes para que la primera dama sea investigada por la comisión Belaunde?

Yo sobre esto quisiera decir dos cosas. Lo primero es que en el caso de García, Nadine Heredia y Toledo se ha debatido el asunto del debido proceso. Y a mí me parece que en esto es muy importante una sentencia del Tribunal Constitucional. En segundo lugar tenemos una sentencia del juez Velásquez que ha invalidado en lo que corresponde a García las indagaciones del Congreso por haber faltado al debido proceso.

Yo no sé si en caso de la primera dama habrá una violación del debido proceso, pero me parece muy importante que el Congreso investigue respetando el debido proceso. Lo segundo que en este asunto a mí me interesa dejar sentado es que vivimos también una crisis de la investigación parlamentaria. El congreso en los últimos seis o siete años ha tenido grandes casos para investigar y ha formado diez grandes comisiones investigadoras. Ninguna de estas comisiones ha tenido resultado satisfactorio.

¿Considera que hay inconsistencia en las justificaciones que la primera dama brinda ante el caso Belaunde Lossio?

No quiero entrar al detalle, pero sí quisiera investigar en función de lo que han dicho otros. Es que el Parlamento no puede tener ninguna restricción para investigar un asunto de interés público. Lo dice además el artículo 97 de la Constitución. De modo que los que dicen que la primera dama no puede ser investigada por el Congreso me parece que están cometiendo un error.

Pero al mismo tiempo yo quisiera señalar que más allá de las investigaciones determinados cargos públicos requieren de una actitud de austeridad. Algo que se denomina en la historia de la República, una actitud republicana, que es austeridad, prudencia, no a la frivolidad, porque se supone que determinados cargos elegidos y no elegidos representan una especie de encargo, una especie de privilegio de servicio ciudadano al Estado. Entonces tienen que ser llevado con moderación, con prudencia, al margen de cualquier investigación.

El politólogo Juan de la Puente analizó el gobierno de Ollanta Humala. (Video: Peru.com)

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