Alianza Lima tenía el camino libre para quedarse con el título del Campeonato Nacional de la Federación Peruana de Fútbol (PFP) en 1987, pero una tragedia no solo frustró el objetivo del club, sino también acabó con la vida de todo el plantel victoriano.

El 8 de diciembre de ese año, después de vencer por la mínima diferencia en condición de visitante al Deportivo Pucallpa, los ’potrillos’, como fue conocida esta generación de futbolistas de , regresaban a Lima en un avión Fokker de la Marina de Guerra del Perú que, desgraciadamente, cuando se encontraba a pocos kilómetros del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, a la altura de Ventanilla. El único sobreviviente fue el piloto Edilberto Villar Molina. Todos los jugadores murieron junto al entrenador Marcos Calderón y al resto del cuerpo técnico del ‘equipo íntimo’.

El luto fue general en el Perú tras la tragedia de 1987, sobre todo en la familia aliancista, que aún hoy recuerda con mucha tristeza lo que vivió el equipo.

Entre lo poco que pudo recuperarse del mar brilló el último balón con el que jugaron los ‘potrillos’ en Pucallpa, pelota que fue llevada al estadio Alejandro Villanueva, ’Matute’, como último recuerdo del plantel que se marchó antes de tiempo. Quizá de más está decirse que la despedida de las víctimas fue dramática y apoteósica.

ASÍ FUE EL ÚLTIMO ADIÓS A LOSPOTRILLOS’ DE ALIANZA LIMA