El viaje duró unos 10 minutos y el Sumo Pontífice lució contento. Fue recibido por las autoridades de la región y con el repique de campanas de las iglesias.
El saliente Papa fue muy aplaudido a su llegada. Él residirá en el convento de Mater Ecclesiae, detrás de la Basílica de San Pedro, por el resto de su vida.
Religiosos, simpatizantes de Benedicto XVI y periodistas se congregaron en las afueras de la residencia en donde se alojará y renunciará oficialmente al cargo.
“Seré simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinación”, dijo en medio de los vítores de la gente presente, que no dejó de aplaudirlo.
El saliente papa dejó la Santa Sede a las 11:00 horas del Perú, luego de ocho años al frente de la Iglesia Católica. Hubo lágrimas y aplausos durante su partida.
En medio de lágrimas y aplausos, el Sumo Pontífice dejó el Vaticano, donde ejerció por 8 años el máximo cargo, y se dirige a dicho castillo, donde estará dos meses.
El saliente pontífice dejó su apartamento del Vaticano, que fue sellado hasta la elección de su sucesor. También entregó el anillo del Pescador para su destrucción.
El Papa llega el jueves a Castel Gandolfo con sus libros, el belén familiar y el reloj Junghans que le dejó su hermana antes de morir. Ejerció por 8 años el cargo.