La SAFAP aclara los puntos y rechaza las críticas por la huelga de futbolistas. Según el comunicado, el gremio intentó por todos los medios resolver el tema de las deudas del año 2011, pero que nunca tuvo respuesta.

Aseguró que advirtieron de la crisis hasta con un mes de anticipación, pero que tanto la ADFP, como la FPF, hicieron oídos sordos.

Estos son los puntos más importantes del comunicado:

5. Asimismo, el artículo de las Bases referido al supuesto control de planilla del año 2012 puede ser interpretado de tal forma que resulta posible que los clubes cumplan con pagar las remuneraciones hasta el mes de agosto y no paguen los siguientes meses (setiembre, octubre, noviembre y diciembre). A pesar de su incumplimiento, estos clubes se pueden mantener en el Fútbol de Primera División. A esto se agrega que estos meses de deuda recién lo podrían reclamar a partir del 2013 y se los van a querer pagar en 24 meses. En la práctica una deuda del 2012 lo podrían terminar cobrando en el año 2014. Esto no se puede aceptar.

6. A pesar de todo lo mencionado, la FPF insistió en aprobar las Bases del Torneo enviadas por la ADFP sin tener en cuenta las observaciones realizadas.

7. Con fecha 13 de febrero del 2012 nos reunimos con el Presidente, el Gerente, el asesor legal de la ADFP y los representantes de la empresa que tendrá a su cargo el control económico de los clubes. En la mencionada reunión se trataron todos estos temas, volvimos a realizar nuestras observaciones y al término de la misma entendíamos que no había ningún problema e iban a ser consideradas o tomadas en cuenta. Sin embargo, la Asamblea de la ADFP decidió otra cosa.

8. Finalmente, los días 15 y 16 de febrero de 2012, hubo reuniones con los representantes de la ADFP y la FPF. En ella, se plantearon diversas alternativas y a pesar que estábamos de acuerdo, la FPF no quiso resolver el problema y lo derivó a la Asamblea de la ADFP. Lamentablemente, ésta decidió por unanimidad iniciar el Torneo y por mayoría (9 votos en favor, 5 en contra y 2 abstenciones) no modificar los cuestionados artículos de las Bases.

9. En consecuencia, ni la FPF ni la ADFP dieron solución a los problemas que se habían generado, a pesar que la solución estaba planteada.

10. Responsabilizar a los futbolistas es muy fácil. Hoy salen clubes que supuestamente son formales atacando a sus trabajadores y no se han dado cuenta que son los futbolistas los que están asumiendo una vez más una lucha que, ellos deberían librar, y que a largo plazo beneficiará a estos clubes pues el objetivo es tener un fútbol más limpio y transparente.