Los sucesos se produjeron a primera hora de la tarde en la histórica plaza romana y hubo lanzamiento de bengalas por parte de los aficionados del Feyenoord contra las fuerzas del orden.

Los agentes de policía, con equipamiento antidisturbios, respondieron con el lanzamiento de gases lacrimógenos y lograron despejar la plaza, que quedó posteriormente llena de restos de plástico, basura y botellas de cristal.

La fuente, que fue restaurada hace pocos meses, mostraba algunos daños y quedó llena de botellas, plásticos y otros objetos que habían sido lanzados por los aficionados holandeses, como mostró el canal de televisión “SkyTG24”.

El alcalde de Roma, Ignazio Marino, destacó en un mensaje enviado a través de la red social twitter: “Roma devastada y herida. En contacto con el prefecto, comisario y embajador de Holanda. No acaba aquí”.

Los aficionados del Feyenoord protagonizaron enfrentamientos con la policía en la zona de Campo dei Fiori, donde algunas decenas de ellos fueron detenidos.

Todos estos acontecimientos se produjeron en la previa del choque por los dieciseisavos de final de la Europa League entre La Roma y el Feyenoord, en el Stadio Olímpico de la capital italiana.