Personas con afición a los dulces suelen ser más amables, según estudio

- Bienestar: Conoce cinco sencillos hábitos para reducir esos kilitos de más (VIDEO)
- Vida Sana: ¿Comer en el escritorio altera el estado de ánimo?
- Bienestar: Seis razones para ver la vida con positivismo (FOTOS)
- Ansiedad: 10 cosas que no sabías de este padecimiento (FOTOS)
- Para tener en cuenta: Conoce cuatro tips para ser tolerante
- Bienestar: ¿Sabes cuáles son los siete hábitos que causan celulitis? (FOTOS)
- Comer dulce te hace más amable, dicen. (Foto: Salud180)
-
- Domingo 06 de enero del 2013 - 17:45 | 151 visitas
Según un estudio, esto es sólo con lo dulce, no hay correspondencia entre la personalidad y el gusto por cualquier otro sabor.
España. La revista Journal of Personality and Social Psychology publicó recientemente un estudio en el que revela que las personas que sienten especial afición por los sabores dulces, suelen ser más amables y predispuestas a ofrecer ayuda desinteresadamente.
Esto, no obstante,* es sólo con lo dulce, no hay correspondencia entre la personalidad y el gusto por cualquier otro sabor.* Las investigaciones dieron como resultado que los otros sabores básicos (salado, ácido y amargo) no afectan el comportamiento a corto plazo, así que se cree que éste se va presentando a lo largo de los años.
Dulces servidos en vajilla blanca
Un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Oxfor y la Fundación Alicia de Barcelona, existe otra cuestión curiosa relacionada con los alimentos de sabores dulces, y es que los postres servidos en platos blancos ofrecen una mayor sensación de dulzor que en cualquier otro tipo de vajilla.
Paladar y lengua, un estudio interesante
Recientemente, un estudio de la Universidad de Yale, Estados Unidos, afirmaba que alrededor de 35% de las mujeres son súper catadoras, en comparación con sólo 15% de los hombres. Además, el estudio sentenciaba claramente que “algunas personas nacen con más paladar que otras”, lo que para su fortuna, les hace disfrutar más intensamente de los sabores y matices que otros no pueden apreciar.
Según Linda Bartoshuk, directora de la investigación, lo que aumenta la percepción de los sabores –en especial, el amargo– es el exceso de papilas gustativas. Además, estas personas responden a un perfil: delgadas y con apariencia especialmente sana.
El estudio implica, analizando todo su contexto, que el gusto tiene una sólida base biológica; pero no se queda ahí, sino que demuestra que no solo nuestra complexión física, sino también la psíquica (es decir, nuestra personalidad) puede estar íntimamente relacionada con nuestras pequeñas y avispadas papilas.
Fuente: Salud 180


