Paul McCartney por fin regresó a los escenarios, la noche del sábado, tras haber estado mal de salud durante dos meses a causa de un virus que ingirió en Japón. El cantante ofreció un recital con canciones de los Beatles, de los Wings y de su carrera en solitario, en total, resumiendo más de 50 años de rock and roll.

“Es fantástico estar de vuelta”, dijo McCartney, que cumplió 72 años, hace dos semanas. El ídolo lució muy buen semblante y ofreció un espectáculo de poco menos de tres horas con 38 canciones antes de terminar con el popurri de tres canciones del álbum “Abbey Road”.

McCartney fue hospitalizado brevemente en Tokio, en mayo, debido a una infección viral. La enfermedad le obligó a cancelar una gira por Japón y un concierto en Corea del Sur y a reprogramar media docena de actuaciones en junio en los Estados Unidos, antes de retomar ayer en Albany “Out There”.