En Holanda no se habla de otra cosa y es que el hecho no es para menos, ¿cuándo se ha visto que un alcalde ose tocarle el trasero a una reina? Eso es lo que pasó el pasado sábado durante la visita de Máxima a la ciudad de Amstelvetten.
Ese día se celebraba el Día del Rey, con motivo del cumpleaños del monarca de Países Bajos, esposo de la argentina con corazón holandés; y ambos monarcas visitaban la ciudad gobernada por el alcalde, Fred de Graaf.
De Graaf caminaba cerca a la soberana holandesa, quien saludaba efusivamente al público que se había reunido para poder verla. En uno de esos ajetreos, la autoridad pasó su mano por la cintura de la reina y sin más ni más bajó su mano hasta llegar a una de sus nalgas.
El hecho fue grabado por uno de los asistentes al desfile y colgado inmediatamente en internet.
Preguntado por la prensa holandesa, De Graaf negó el hecho y asegura, que en tal caso, no lo hizo de manera consciente: “No recuerdo haberlo hecho y sin duda es algo que nunca haría”.

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