"Pablo", el nombre local que le dieron los filipinos al huracán, destruyó 21.465 casas y causó destrozos en otras 16.711. (Foto: EFE)
Son dos aplicaciones que permiten que los damnificados por la fuerte tormenta que atacó Filipinas puedan encontrar a sus familiares.
La mayoría de las víctimas mortales son de las provincias del Valle de Compostela (139) y Davao Oriental (114), en el este de la isla de Mindanao.