Tener el corazón roto serviría para proteger el corazón, revela estudio

- Times publica imágenes inéditas de Barack Obama cuando solo tenía 20 años (FOTOS)
- Everest: Japonés de 80 años se convierte en el hombre de mayor edad en alcanzar la cima
- Reino Unido: Dos nuevos detenidos por el asesinato del soldado en Londres
- Reino Unido: Londinenses expresan su pesar por crimen de soldado Lee Rigby (FOTOS)
- Chile entrega a Colombia la presidencia pro témpore de la Alianza del Pacífico
- Reino Unido: Conoce a Lee Rigby el soldado que fue decapitado en Londres (FOTOS)
- Investigación científica sobre el corazón. (Foto: EFE)
-
- Lunes 02 de julio del 2012 - 13:15 | 36 visitas
El síndrome del corazón roto, cuyo nombre técnico es cardiomiopatía de Takotsubo, es una condición que se produce como resultado del estrés físico o emocional intenso.
Londres . Una nueva investigación de la Universidad Imperial College de Londres sugiere que tener el síndrome del corazón roto podría constituir un mecanismo para proteger al mismo corazón de altos niveles de adrenalina.
El síndrome del corazón roto, cuyo nombre técnico es “cardiomiopatía de Takotsubo”, es una condición que se produce como resultado del estrés físico o emocional intenso.
Se trata de una falla cardíaca temporal. Sus síntomas son similares a los de un ataque al corazón y, de hecho, científicos han determinado que un pequeño porcentaje de quienes son diagnosticados de ataque cardíaco padecían en realidad la cardiomiopatía de Takotsubo.
La diferencia radica en que, cuando hay ataque, las arterias coronarias se bloquean. En el caso del Takotsubo, la parte baja del corazón no se contrae como debería y se ensancha, hasta parecer un globo.
En la mayoría de las ocasiones, la condición es tratable y curable. “Aunque hay mucho que todavía tenemos que aprender sobre el síndrome, rara vez es fatal, siempre y cuando los pacientes reciban tratamiento con medicamentos, respiradores y otros dispositivos clave las primeras 48 horas”, le decía a la BBC el doctor Richard Regnante en 2009, a propósito de otra investigación sobre la enfermedad.
Fuente: BBC Mundo


