Desertores norcoreanos lanzan desde el Sur globos con panfletos anti-sucesión. (Foto: Reuters)
El anuncio de la maniobra fomentó la tensión entre el régimen norcoreano y países como Corea del Sur, Estados Unidos y Japón.
La amenaza de Pyongyang se produce tras el anuncio de interceptación de este satélite por parte de Corea del Sur y Japón.
El comunicado asegura que Pyongyang ha hecho “todos los esfuerzos posibles por evitar una guerra”, con “un alto grado de paciencia y magnanimidad”.
Se trató de “una acción provocativa que amenaza la seguridad regional y viola la ley internacional”, dijo la Casa Blanca